miércoles, 21 de marzo de 2012

Una chica de Málaga en desesperación

Así las cosas, me topé con una española que rugía con desesperación esperando un bendito camión que no llegaba. Escandinavos locotes.

Pues fíjese usted que regreso a mi hogar adoptivo tras hora y media de puro deschongue quesque porque hubo un accidente en el tren que todos los días tiene a bien llevarme y traerme. Y es que esto pasa rete seguido. Si uno se queja en México del aumento en el precio del boleto del Transporte Colectivo Metro, aquí ya estaría usted haciendo zanja afuera de las oficinas por los precios. Mecachis.

Y es que el transporte público aquí es una maravilla. Por el momento, en un añito de existencia en Estocolmo, no me ha tocado algo que pase de un señor que me ve raro porque no soy güera o algún estornudo casi en la cara de un infeliz que venía tosiendo los pulmones en su totalidad la semana pasada. Hasta hay una estación de 8 bits: Thorildsplan ha hecho del ocio un arte y se ha garantizado ser un lugar que daría pena vandalizar. Cheque asté. Así se sentiría uno como rayándosela a la progenitora, está bonito, ¿o no?

Con todo, no se alarme, la Central a veces güele a chis. Pero su servidora sigue poniéndole buena cara a todo, que en los audífonos le ha retumbado Chava Flores todo el tiempo de nostalgia. Permítaseme agregar que no hay cosa más sabrosa que ir caminando por la parte vieja de Estocolmo escuchando el crescendo en los coros de "¡Oh, qué gusto de volverte a ver!" de Rigo Tovar. Chulada.


Después de esta pequeña intervención, me retiro pues. ¡Que comience la fiesta!

viernes, 24 de febrero de 2012

Pipí compartida

Eso es, si me preguntan, el máximo acto de sinceridad e intimidad compartidas que se puede realizar.

Resulta pues que, estimados y escasos lectores, vuelvo de la tertulia entre estudiantes de cine con los que amenamente departí con unas cuantas copillas de vino. Lamentando el hecho de que hay que chutarse el maravilloso frío para echarse un cigarrito porque a uno no le dejan fumar dentro, sostuve una amena plática desde la religión hasta las entradas del chaparrito Tom Cruise en un bar en el sur de Estocolmo, entre un sueco, una sueca, un islandés, una alemana y una húngara. La pura diversidá cultural con mi banda, me cae de madres.

El caso es que yo ya había visto este fenómeno repetirse en ocasiones varias en baños escandinavos, donde una tenía que esperarse pa' que la fulanita en turno dejara el excusado y una entrara a hacer sus necesidades, como quien dice. Pero en este caso, una de mis más chacoteras compañeras esperaba para hacer pis en un lugar que dista de lo prístino y parece baño del metro enclavado en mera Merced. Así de chulo el lugar. El caso es que ella muy quitada de la pena me propuso entrar juntas y toma: que se hace evidente mi germofobia y yo, mexicanísima como el más cristiano, me salió la roña de tener que hacer pis en un agujero donde los chistes de popó incluída están en sueco por todo rincón de las paredes. Ándele que la otra, sin más, se sentó en el inmundo excusado - que no el de Trainspotting - mientras me daba toda una plática sobre la altura y sus ondas entre amigos y demás. Ya sabe, a razón de que mi metro y medio de altura suele ser inconveniente en ocasiones varias, incluyendo la de los bares donde nadie osa verme y me pega uno que otro codazo. En fin, que hoy que visto a una linda sueca departir en pleno baño compartido con olor a chis. Como que sospecho que podría esto ser parte de una onda Bukowskiana, pero como que con todo nomás no me atrevo. Digo, el respeto ante todo, muchachos.

En todo, que también me encontré al bibliotecario calladito del Instituto Sueco de Cine y bien quitada de la pena con unos vinos encima fui a hacerle la plática. Mi teoría de que es gay sigue en pie.

Seguiremos informando, que me voy a clavar el pico cuando el ciclo de la lavadora acabe. Sí, su servidora pone la lavadora a las 2:oo am. Chulilla, la muchacha.

Adjö, como dicen aquí los viejillos.

*Ah, y feliz día de la Bandera. Ahí nomás, pa' que asté goce con la familia de esta bonita festividad.

martes, 21 de febrero de 2012

Gilipollas

No puedo imaginarme cuántas veces he escuchado el célebre término español. Y mire a usted que a una muchacha chilanga como su servidora como que casi se le sale como no queriendo la cosa - y acto seguido se siente una como con sarape de Malinche.

Ya va siendo tiempo de desempolvar - qué gozoso si hay que polvear también (jocosidá gachupina) esta onda y de paso retirar a las arañas, que en una de esas les ando cobrando por almacén en este rincón.

Pues así las cosas, que una se muda a una tierra donde darse de ranazo por el hielo de las banquetas es el deporte extremo de cada día y se le va el santo al cielo. Pero nada, que vengo a amenazarlos porque el blog se me ha quedado abandonado. Deja una al chamaco y luego regresa pa' ver que hasta puberto es. O algo así, no sé.

Y, habiéndome desentendido de ser una g-i-l-i-p-o-l-l-a-s, con los pollos más gilis del rumbo escandinavo, le paso al costo nomás: A'ill bi bac.

martes, 30 de noviembre de 2010

Comienzo a sospechar

Que la maldición (¿o bendición?) de Dorian Gray que mis padres me heredaron pesa para ser una señorita coordinadora de estación radial. Parece ser que con mi look de alumna no me queda más que disfrutar de los beneficios hasta que cumpla 40.


Habiéndome exiliado a la cabina por el frío de la chingada que hace en la oficina (sépanse, queridos y escasos lectores, que en el penúltimo piso nos encontramos totalmente lejos de la mano de Dios - que no Maradonna - y aquello está muerto para estas fechas), me he encontrado con una visita inesperada. Ella dijo ser "representante de un grupo pop" y yo sospeché por su misteriosa descripción que se trataría de un pez gordo. Pero qué equivocada estaba.

Sin restar seriedad al asunto - con todo y que su servidora ha dejado el decoro del tacón por el zapato de piso, contrario a lo que Lupe Esparza recomendaría - la invité a pasar a la oficina... y sopas, que me zorraja un disco con unos güeyes en la portada que parecen estar posando en algún confín del Plan Sexenal. ¿¡Qué pedo!? De ahí en adelante me fue imposible concentrarme en otra cosa que no fueran sus uñas de acrílico con una pequeña Torre Eiffel con todo y la lunita en el cielo estrellado que simulaba con una capa de barniz morado y diamantina. Debo... concentrarme... en... ¡acrílico! ¡Niurka Marcos! ¡No puedo dejar de ver sus uñas!

Jamás entenderé a las personas que pueden realizar toda actividad diaria con esa suerte de artificios. En fin, que me he enclaustrado en la oficina de nuevo, contemplando el disquito que me han venido a enjaretar.

Y sin más, me voy a pensar en las uñas postizas. Tal vez eso me falte para ganar la formalidad de una señorita coordinadora de la estación - profesora.


He de volver, esos alumnos no se van a reprobar solos.


martes, 23 de noviembre de 2010

El poeta no ha de ser simplemente un artista, debe ser un vidente. Su destino no es el cielo azul, sino el abismo sin fondo de lo desconocido. El poeta tiene que convertirse en el gran enfermo, el gran criminal, el gran maldito y el sabio supremo.



Arthur Rimbaud


Cual visita de doctor

Y chíngate-esta-el-cerebro-se-me-secó, me veo en la penosa necesidad de hacer una entrada breve. Nah, tampoco andaba de parranda - si me preguntan, esa es la parte triste - sino en chinga loca siendo una persona con obligaciones fiscales. Esto de ser persona de bien va a matarme.


Más noticias por venir - prometo no escribir la siguiente entrada el día del Juicio Final.


Que tenga asté un sabroso cierre de mes.

jueves, 22 de julio de 2010

No jodas.


No, no jodo, es en serio (aunque aparece al revés, no es de mentiritas).


Nos vemos en el Auditorio. Aunque tuve que sacrificar uno de primera fila, pero es suficiente en lo que ahorro para verlos en Francia ): Nomás comparto mi dicha, que dicho sea de paso, me llevo a la ducha que allá es mucha.

*Corre en círculos, con emoción*

¡He de volver!
(Aplican restricciones)


viernes, 16 de julio de 2010

Changos

Realmente deprimente. La noche de anoche (¡ay, qué noche la de anoche!), su servidora se levantó como muerto viviente con tantas ganas de hacer pis como un ser e ultratumba puede tener. El caso es pues, que terminada mi labor, me topé con el ruidero de unos manos presumiblemente beodos (ya ven, ¿en qué me estoy convirtiendo?) que gritaban al ritmo de tonadas de terrible procedencia, presumiblemente de Joan Sebastian. Un tipo malacopeaba y se escuchaban los traspiés en la escalera de los departamentos. De ahí todo fue peor, me seguía levantando en los puntos climáticos: el griterío, la chilladera y el azotón de dos que tres de los individuos. Dígame usted, ¿en qué momento me convertí en parte de los que se quejan de los ebrios en lugar de ser parte de la horda? O probablemente me caló más su pobre elección de música.


No cabe duda de que el verano me hace daño (carita triste / ícono de popó de GMail).

Highlight del día: "Andrea Legarreta usa mucha fantasía... pero muy barata."

Hasta ahora, no hay nada en la tele. Sólo quiero ir a ponerles unas rolas de la Dúrcal a todo volumen a los tipos que jodían anoche, con una grabadora a lo Vanilla Ice. Verdá de Dios.

Y ya. Mejor vuelvo cuando haya balazos o algo.

Feliz ver-ano, estimables.

*Se va bailando al ritmo de In The Summertime*
(Lo sé, FAIL)